domingo, 6 de julio de 2008

Y si todavia queda mas confusion ahi fuera

No me lo podía creer cuando Hank trajo por fin mis llaves. Contar la historia completa de porque esa casa ha estado vacía los últimos cuatro años, porque a mi regreso a esta ciudad no la habite me llevaría demasiadas explicaciones que no estoy dispuesto a escribir, convertiría esta entrada en algo aburrido y monótono, no sirvo para dar explicaciones demasiado largas.

Las llaves en el bolsillo me producía una sensacional de quemazón, si no me decidí a tirar la puerta y ocupar mi propia casa fue por miedo a enfrentarme a mi pasado. Me exilie en una casa que mis padres tienen cerca de la salida a Barcelona, esta es la casa que habitamos cuando yo era pequeño. Volví a la cama que use hasta los ocho años, pasado también, pero en los siguientes 22 años que han pasado, esas paredes han acogido a por lo menos cincuenta personas, familias, estudiantes, parejas llenas de ilusión... En cierta manera ellos aparte de pintar las paredes, han dado brochazos de otras vidas a las paredes, han olvidado muebles y se ha reformado la cocina, las ventanas y el balcón, por eso poco reconozco esa casa, el único vinculo esa cama minúscula que todavía estaba guardada en el desván. Además los recuerdos tan lejanos no hieren tantos. Tras esa casa, vivimos en el campo y luego en Gerona. Esta casa donde voy a dormir a partir de ahora la herede de mi tía, que murió en un accidente múltiple la noche que volvía de una fiesta donde le habían dado un premio por su trabajo en la radio. Mi madre en bajo, siempre me dice que tuve mucha suerte que no tenga ningún remordimiento que murió en la cumbre de su carrera y con una sonrisa en la boca y un premio en el bolso. Aun así cuando miro ese premio se me cae el mundo encima.

Camine la distancia de la casa de mis padres a la mía sin pensar, solo cuando empecé a reconocer el barrio me empezaron a temblar las piernas, ya no estaban la frutería, ni el ultramarinos, la panadería de siempre bañada de diseño de ultima tendencia. Solo el gimnasio estaba igual y vi a Federico salir de el, conversación vacía entre el y yo. Primer contacto con lo que deje atrás, Fede fue un tonteo hasta que llego Marco. No hubo explicaciones, simplemente desaparecí, para mi no era nada y yo para el un posible amor.

El portal adaptado a minusválidos y con puerta nueva, con lo cual tuve que llamara a la Sra. Rosa, primera derrota porque no quería que nadie supiese que volvía. Otra conversación vacía con ella.

Al abrir la puerta un bofetón de aire enrarecido. Respire hondo antes de abrir las mil ventanas que tiene la casa. Mas polvo y menos telarañas de las me que había imaginado. Ahí continuaba el vaso sucio del ultimo café que bebí antes de irme. Volvía el sabor amargo y la excitación de ese momento. Los relojes parados en el momento que nadie les cambio las pilas gastadas. Los cristales sucios y unos cuantos cadáveres de plantas e insectos. Quite la sabana que cubría el sofá, no lo recordaba, lo use apenas quince días. Estas cosas son nuevas porque no las hemos usado, o el tiempo corre sobre ellas de todas maneras?.

Que extraño todo con ese esmalte de familiaridad tan lejano. Otra dimensión la que yo habitaba en este lugar. Toda la mañana limpiando. Lo de abrir cajones y armarios lo deje para el día siguiente. En estos se esconden los peores fantasmas del pasado.

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